Daisy López Nunci

 

Tiempo para el Amor: poemas

                                         

 

 

 

Todo tiene su tiempo

y todo cuanto se hace debajo del sol

tiene su hora;

hay tiempo de nacer

y tiempo de morir,

tiempo de herir y tiempo de curar,

 tiempo de llorar y tiempo de reír,

tiempo de callar y tiempo de hablar,

tiempo de amar...

(Eclesiastés, 3: 1-8)

 

 

TIEMPO 1: hay tiempo para amar

 

 

 

Hay tiempo para amar, muy suavemente,

como un rayo de luz de alba temprana,

y hay tiempo para amar intensamente

como el río que crece en la montaña.

  

Hay tiempo para amar, tan tenuemente,

que el cuerpo y el espíritu descansan;

y hay tiempo para amar ardientemente,

como hoguera de sol que se agiganta.

 

Hay tiempo para amar, muy quedamente,

como el musgo en el eco de la nada,

Y hay tiempo para amar, tan rudamente,

como fiera que alcanza la manada.

 

 

 

Hay tiempo para amar, tan dulcemente,

como gota de miel que nunca acaba,

y hay tiempo para amar, amargamente,

 como el llanto que baja desde el alma.

 

Hay tiempo para amar, muy brevemente,

como el frágil minuto que se escapa;

y hay tiempo para amar, eternamente,

como eterno es el tiempo que no pasa.

                                   Daisy López Nunci

 

TIEMPO 2: La tarde se detuvo

 

 

 

La tarde se detuvo en el momento

que tu imagen de luz volvió a mi vida,

un toque de cristal detuvo el tiempo;

se hizo temblor la hora detenida.

 

El camino de ayer fue el horizonte

donde llegó  el amor que no se olvida,

 silencio de palabras y de voces;

fuimos una canción que se eterniza.

 

 

Cómo esperé tu mano por mi mano!

Cuánto anhelé tu boca por la mía!

Se hizo magia la luz de mis horarios;

el tiempo  del amor llegó a mi vida.

 Daisy López Nunci

 

 

TIEMPO 3: Cuando llega el amor

 

 

 

Cuando llega el amor, en la mañana,

es nuevo como gota de rocío

y tiene la frescura de las aguas

del cauce cristalino de los ríos.

 

Cuando llega el amor, al medio día,

es ardor en las horas calurosas

y penetra cual llama  enrojecida

al corazón eterno de las rosas.

 

Cuando llega el amor, para la tarde,

la luz  es arco iris que se rompe,

y te deja en el alma estremecida

la canción agridulce de los montes.

                                  

 

 

Cuando llega el amor, en el ocaso,

es quietud de paloma detenida

que  transmuta su vuelo en el espacio

por la magia del sueño de la vida.

 

Cuando llega el amor, para la noche,

es desnudez de luna en la ventana;

 y deja en el misterio de tu cuerpo

la ilusión del amor para mañana.

 Daisy López Nunci

 

 

 

 

 

TIEMPO 4: Sobre el marco de luces

 

 

 

Sobre el marco de luces de la tarde

proyecto la silueta de mi seno,

que espera en el espacio detenido

la promesa vibrante de tu beso.

 

Es ocaso el silencio por mi cuerpo

donde duermen mis aguas detenidas,

hay vibración de mar cuando tus pasos

despiertan emociones por mi vida.

 

La flor que se dibuja por mi boca

se abre al ansia que duerme en mis empeños,

y alcanza latitudes inexactas

en las horas sin fin de mis desvelos.

 

Todo es espacio por las horas lentas

que fluyen en las ansias de mis sueños.

Todo es  tiempo en las líneas dibujadas

        que recorren tus manos por mi cuerpo.       

  Daisy López Nunci

 

TIEMPO 5: Me detengo a buscar

 

 

Me detengo a buscar, en cada senda,

la huella de tu amor junto a la mía;

y hay un revolotear de olas y arena

dibujando pisadas por la orilla.

 

Me detengo a buscar, en la mañana,

el eco de tu voz que me despierta,

y presiento en mi sueño detenido  

 un toque de cristal junto a mi puerta.

 

 

Me detengo a buscar, en cada tarde,

la caricia infinita que presiento

y hay un revolotear de mariposas

 aleteando en las formas de mi cuerpo.

 

 

 

Me detengo a buscar, en cada noche,

 un viñedo bañado por la  luna,

y la uva que exprimo entre mis dedos

   es vino que en amor se transfigura.

 

Me detengo a buscar, de madrugada,

tu silueta de luz junto a la mía

 y es  promesa de sol, para el camino,

  un amor que comienza cada día.

 Daisy López Nunci

 

 

 

TIEMPO 6: Detrás del crucigrama

 

 

 

 

Detrás del crucigrama de mis años

las palabras se mecen en el viento;

me pienso horizontal sobre tu cama,

me impulso vertical en tu deseo.

 

Se derraman los besos por tu noche,

corretean las caricias por mi cuerpo;

hay frenesí de olas en tu espacio

hay locura de sal sobre mis sueños.

 

 

 

La palabra es columpio de emociones

que trastoca la paz del universo;

hay estrellas corriendo por mis venas,

hay lunas estallando en tu cerebro.

 

 

 

Detrás del crucigrama de la noche,

los blancos y los negros del desvelo

son cuadrados que alarga la ventana

donde completa espacios el deseo.

 Daisy López Nunci

 

 

 

 

 

TIEMPO 7: Es punto el caracol

 

 

 

Es punto el caracol donde yo vivo

asomada al espejo del espacio,

es un grano de arena mi universo

que traza dimensiones con tu paso.

 

Solo el amor habita en la morada

que en el sueño de sal, tiene su hora.

Solo el amor camina en el silencio

de la arena que guarda mis memorias.

 Daisy López Nunci

 

 

 

TIEMPO 8: Para andar los silencios

 

 

 

 

 

Para andar los silencios de mis años,

que se fueron quedando tras el tiempo,

tuve que recontar horas perdidas

y sacudir el polvo del misterio.

 

Y recorrer las huellas del camino

donde quedó una niña detenida,

  dibujando su  idea  del universo

y buscando el sentido de la vida.   

 

 

 

Y al descender la senda ya trazada

en busca del camino del ayer,

descubrí que las horas de la niña

son las horas que vive la mujer.

 

 

 

Y al recoger de nuevo mis horarios

se hizo presente el tiempo en el reloj;

mi distancia del sueño de la niña

 es tan solo el espejo del amor.

 Daisy López Nunci

 

 

 

 

 

TIEMPO 9: hoy salí por la vida

 

 

 

 

Hoy salí por la vida, tan exacta,

como una mariposa en pleno vuelo,

y dejé ante el amor las horas idas

que estaban enredadas en mis dedos.

 

Cuántas  alas vibrando por mi espacio!

Cuántas alas llenando mi sendero!

Hubo una primavera de colores

recorriendo las formas de mi cuerpo.

 

 

Y todo fue canción por los caminos

y hubo un rumor de besos en el viento;

dedos entrelazados en la lluvia

corriendo en manatiales por el tiempo.

 

Y todo fue un temblor de mariposas

rozando el corazón con suave vuelo.

Y todo fue un vibrar de mariposas

volando hacia la luna de mis senos.

 Daisy López Nunci

 

 

 

 

TIEMPO 10: Cuando llega el amor

 

 

 

 

Cuando  llega el amor hasta tu vida

hay cosecha de luces  en  tu tiempo.

Y liberan tus alas, al espacio,

las horas atrapadas en tu cuerpo.

 

Es intensa la luz de tu mirada;

 hay temblor de raíces por tus dedos,

y vibra en el color de las palabras

el eco que despierta tus deseos.

 

 

Hay mares correteando por tus venas;

hay oleajes de sal por tus  adentros

y corre por tu orilla estremecida

el agua que remoja tus anhelos.

 

Todo tiene sabor a uva madura

donde el rocío estremece la alborada,

y destila tu piel el sudor puro

del cansancio de luna de tu almohada.

 

Cuando llega el amor, el tiempo pasa

como horario de luz por tu ventana,

 y vives el milagro de la vida

que sube por tu ser hasta tu alma.

 

 

 

Y entonces se iluminan tus caminos,

  se apaciguan tus llantos y pesares;

y sientes que ha llegado hasta tu vida

el tiempo del Cantar de los Cantares.

 Daisy López Nunci

 

 

 

 

"Madrugaremos para ir a las viñas, veremos si brota ya la vid,

 si se entreabren las flores, si florecen los granados, y allí te daré mis amores".

(Cantar de los Cantares, 7: 13)