Daisy López Nunci

Cartas literarias

 

 

5 de enero de 1975

Srta. Daisy López Nunci

Muy estimada amiga y admirada compañera:

Un feliz Año Nuevo a la autora de "La mujer en la Isla".

He leído sus brillantes versos y he de decirle que me impresiona profundamente su certera visión de las cosas y su profunda elevación de espíritu. No hay duda de que la mujer le  está quitando el cetro de la poesía al hombre. Mayor sinceridad y mayor pureza de expresión. Eso aumenta mi culto por la mujer, su belleza y su pureza, unidas al lírico mensaje que cada día va más lejos.

Con mi devoción,

Evaristo Rivera Chevremont

 

 

23 de agosto de 1979

 

Estimada señorita López Nunci:

Para saludarle atentamente e informarle que ganó usted el segundo premio del concurso de poesía Evaristo Ribera Chevremont, organizado por la Sociedad Puertorriqueña de Escritores.

El jurado compuesto por doña Carmen Balzac de Casiano, Directora Interina del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, y de los poetas don Francisco Matos Paoli y don Francisco Lluch Mora, después de un estudio capacitado de las setenta y seis aportaciones, rindió el laudo favoreciéndole a usted con el segundo premio, por su Poema en tres Dimensiones Reales y una Dimensión Inexistente.

La actividad para la entrega de premios se habrá de llevar a efecto en la noche del 19 de noviembre del corriente año en la sede de la Sociedad Puertorriqueña de Escritores, en cuyo acto usted participará, no solo para recibir el premio junto con el aplauso de los presentes, sino para oír su mensaje.

La Sociedad Puertorriqueña de Escritores se honra en felicitarle, esperando tener el gusto de su participación en cualquiera otra actividad.

Sinceramente suyo,

Ernesto Juan Fonfrías

 

 

Estimadísima amiga:

Recibí su primoroso libro "La mujer en la Isla". Es en realidad una pequeña joya y noto que cada día usted alcanza mayores niveles en la poesía. He tenido la oportunidad de leer sus poemas en diversos periódicos y siempre me llaman la atención. De antemano, ya le había hablado a Instarte de sus versos y paso a enviarle a mi hija, su directora, éste para que piense en montar alguno con música. Es realmente meritorio.

Hace años no la veo, pero la recuerdo con plena admiración y cariño. Estoy en el Ateneo a sus órdenes.

Gracias de nuevo por acordarse de mí.

Le admira y aprecia,

Elena Ayala

 

 

 

Estimada compañera:

Mientras leía tu novela, retrospectivamente me sentí coparticipe de aquellos momentos bíblicos traídos a través de tu experta pluma a tan maravilloso relato.

  Introducirse en esta lectura, es como plantarse en un lugar sagrado donde el placer, el conocimiento y el saber están plasmados en cada una de las expresiones tan originales y sabias. Intercalas tu juicio con la historia, tanto antigua como presente, utilizando la imaginación como instrumento para que el lector  se identifique con los sucesos y pueda ser parte de la trama.

De acuerdo a Davis: "La característica más importante de la persona altamente creativa es poseer actitudes creativas. La definición más amplia del concepto actitudes creativas, comprende propósitos, valores y varias características de personalidad, las cuales predisponen a la persona a pensar en forma independiente e imaginativa."

Me hago eco de estas palabras de Davis, pues inmersa en esta definición, está tu realidad como escritora, con un potencial intelectual y una creatividad sencillamente sorprendente.

¡Te felicito! ¡Adelante!

Rosa González Santiago

Profesora, Caribbean University

 

 

 

15 de noviembre de 1974

Daisy Lopez Nunci

Distinguida poetisa:

Mucho he agradecido tu gentileza de enviarme tu precioso libro -La mujer en la Isla- y después de saborear el contenido, pláceme decirte mi sentir.

Ante todo, muy corazón adentro he gozado tu mensaje a esta humilde admiradora del valor insustituible de las letras y que solamente me considero una ensayista. Al reflexionar sobre tu retrato veo en el trasfondo de tu personalidad un ser dotado de riqueza espiritual e imaginación maravillosa.

Esta apreciación de inmediato la palpo en tu dedicatoria -A los que amo- que aunque generalizada, expresa un caudal de generosidad. Poco puedo añadir ya que el Dr. Luis Martínez abarca la verdadera esencia de tu mensaje poético.

Tus poemas simbolizan esa perenme ansiedad del ser humano por el cambio, por la evolución, por tener como base un dinamismo continuo en torno a descifrar los valores de todo lo que se ve. Creo ves la vida como un camino, como un surco pleno de nuevas modalidades que enriquecen el diario bregar.

Sigue pulsando la lira de tus ensueños y extasiándote en tus visiones poéticas y ... adelante con tu producción.

Saludo cordial,

Carmen de Sanfiorenzo

 

 

Arlington, Va.

11 de noviembre de 1974

Mi distinguida amiga:

Gracias por el ejemplar de LA MUJER EN LA ISLA y por sus gentiles frases en la dedicatoria. Me apresuro a escribirle estas breves líneas para acusar recibo de su magnífico regalo.

La felicito por esta noble e inspirada aportación a nuestras letras y al pensamientoi puertorriqueño. Creo que la poesía, como la música, existe primordialmente para ser 'sentida', y estos poemas suyos han despertado en mí las más gratas sensaciones estéticas adornadas con un vivo mensaje de filosófica pureza.

Con mis más sinceras demostraciones de admiración, me es grato quedar de usted,

Cordialmente a sus órdenes,

G. Cotto-Thorner

 

 

9 de enero de 1975

Srta. Daisy López Nunci

Estimada poetisa:

Gracias por su gentileza de enviarme su libro La mujer en la Isla. Lo he leido con gran delectación y he recogido en mí su sentir de mujer y de poeta de tierra nativa.

Encuentro en él una identificación muy sincera con la tierra-isla que se siente tanto en lo exterior como en lo interno. La fusión está lograda mediante frases y palabras muy definidoras. Esa fusión deriva de tiempos lejanos, de la raza-raíz que forjó el primer amasijo de la carne del taíno y luego creció ampulosamente en el jíbaro, prototipo de las virtudes del puertorriqueño.

La poetisa aquí es la madre isla que alimenta la vida espiritual y material del hombre y de la tierra en ilusión y realidad unidas por una postura de angustia y sinceridad , expresada en un cántico viejo, por proceder del profundo amasijo de lo que modeló la forma y el alma de nuestro hombre; y nuevo, por el estremecimiento que imprime la esperanza al espíritu que en vigilia interna lo acecha.

La felicito por lo logrado de su obra y le deseo más éxitos venideros en este laborar de pureza y afanes.

Mis mejores deseos para el año que acaba de hacer su entrada entre nosotros.

Sinceramente,

Carmen Marrero

 

 

 

Asociación Puertorriqueña de Escritores

 de Nueva York

601 West Street, New York, N. Y.

26 de noviembre de 1974

 

Mi dilecta compatriota:

Muchas gracias por su lindo obsequio "La mujer en la Isla". Gracias también por la inmerecida dedicatoria. Huelga decir aquí, cuánto me deleitó la lectura de tan bello poemario.

Me tomé la libertad de escribir un breve digesto sobre el mismo. Lo envie a "El Vocero" de Puerto Rico, donde escribo mi seccion o columna "Gotitas de mi Tintero". A estas alturas no sé si se ha publicado.

Aquí le remito copias (fotocopias) del aludido trabajo. Espero disimule mis deslices. Me agradó sumamente el prólogo de nuestro mutuo Dr. Luis Martínez. Cuando lo vea démele saludos.

En la espera de recibir unas líneas suyas, me es grato ofrecerme a sus órdenes, en la medida de mis posibilidades.

Fraternalmente,

Ángel Manuel Arroyo

 

19 de noviembre de 1974

Querida Daisy:

Recibí tu delicado regalo "La mujer en la Isla" y me he regocijado mucho leyéndolo. Hacía falta una buena obra poética como la tuya sobre todo en esta época en que casi nos olvidamos de nosotros mismos.

Tu obra es de gran sensibilidad y espero muchas sigan a ésta, pues talento y mucha inspiración tienes.

Adjunto una lista de publicaciones que te pueden ayudar mucho en tu obra literaria. ¡Adelante y que Dios te bendiga!

Cordialmente,

Carmen Chiesa de Pérez